Sin duda las natillas son uno de los postres más clásicos y tradicionales del recetario español, que preparaban con todo su cariño nuestras madres y abuelas.
Aunque no tiene un origen claro, todo apunta a que las natillas tienen su origen en los conventos españoles y franceses de la época medieval.
La natilla sin galleta no es una natilla, es ese juego de texturas que a la natilla le es necesario, ya que la galleta le aporta ese contraste crujiente al principio y se vuelve cremosa al absorber la leche, así el resultado es espectacular; es un postre muy fácil y está de vicio.
¿Nos animamos a hacerlas?.
| Galimoneando |
Estaba deseando de publicar esta receta de natillas que suelo preparar en casa y en cuanto las hago vuelan. ¡Qué barbaridad!, mis hijos se pasan todo el tiempo haciendo viajes al frigorífico y cuando quiero darme cuenta no me queda ninguna.
| Galimoneando |
La combinación de las natilla con la galleta se popularizó en España durante la posguerra.
Las familias empezaron a añadirlas para convertir un postre ligero en un plato mucho más completo para los niños. Hoy en dia, esta unión es tan icónica que muchas marcas las comercializan ya listas para comer.
| Galimoneando |
Si quieres que te queden de rechupete aquí os dejo los pasos.
Si nos dejamos los ingredientes que vayamos a utilizar, encima de la zona de trabajo, cocinaremos de una manera más rápida y eficiente.
| Galimoneando |
- 1 y ½ litros de leche entera
- la corteza de ½ limón
(sin nada de parte blanca)
- 170 grs. de azúcar
- ½ vaina de vainilla
- 1 rama de canela
- 4 yemas de huevo
- 2 huevos enteros
- 30 grs. de maizena
Preparación:
En una cazuela mediana ponemos la leche, 130 grs. del azúcar, la corteza de limón, la vaina de vainilla abierta y raspada (reservando las semillas) y la rama de canela. Se calienta hasta que hierva, apartamos del fuego y dejamos enfriar para que infusione,(mejor hasta el día siguiente) en el frigorífico.
En una cazuela grande, ponemos las yemas, los huevos, el resto del azúcar (40 grs.), la pulpa de la vainilla reservada y la maizena y batimos con la varilla de mano.
Nota: si deseamos las natillas más espesas, en lugar de 30 grs. de maizena, pondríamos 40 grs. de maizena.
Después añadimos la leche fría y colada y ponemos la cazuela a fuego suave y removiendo con una cuchara de madera hasta que la mezcla veamos que espesa un poco y llega a alcanzar los 85º C.
Y a disfrutar galimoneando estas deliciosas natillas caseras.
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