El pan candeal sobado o bregado se considera un emblema de la panadería tradicional española, sin embargo su consumo ha disminuido mucho en la actualidad, por su baja rentabilidad y porque su elaboración es principalmente artesanal, y difiere de la de otros panes por un único levado y un proceso en el cual la masa la estiramos con ayuda de un rodillo y así la compactamos.
Se caracteriza por una baja hidratación, textura densa y larga durabilidad, tiene una miga blanca, densa y muy suave, se reconoce por su aspecto compacto, su corteza fina y su sabor inconfundible.

